Alrededor de las 15:00 horas, de este viernes 26 de Septiembre, como ocurre diariamente, los autobuses asignados al centro ALPE recogieron a sus usuarios para trasladarlos a sus domicilios en Torrevieja y Guardamar del Segura. Sin embargo, uno de los vehículos sufrió una avería en su rampa de acceso justo después de que todos los pasajeros hubieran subido. La rampa quedó bloqueada a medio recorrido, impidiendo tanto su despliegue completo como su recogida total, y dejando el vehículo técnicamente inmovilizable.
Ante la imposibilidad de abrir la rampa, dos usuarios permanecieron atrapados en el interior del autobús, uno de ellos en silla de ruedas, sin posibilidad de salir. La empresa AVANZA respondió enviando un segundo autobús, pero únicamente para trasladar a los usuarios con movilidad autónoma. Ninguna solución fue ofrecida para las personas que seguían atrapadas en el vehículo averiado, pese a que uno de ellos dependía por completo de la rampa para poder descender.
Debido a la cercanía del centro, algunos familiares acudieron a recoger a sus hijos. Pero los usuarios con destino a Guardamar especialmente el alumno en silla de ruedas permanecieron más de tres horas sin poder abandonar el autobús, en una situación de vulnerabilidad, ansiedad e incertidumbre.
A pesar de los intentos del mecánico entre las 16:00 y las 18:00 horas, la avería no pudo resolverse. Ante la ausencia total de un protocolo de emergencia por parte de AVANZA y la sensación de absoluto desamparo, la dirección de ALPE tuvo que llamar al 112 para solicitar ayuda urgente.
La respuesta fue inmediata y ejemplar: la Policía Local de Torrevieja acudió al lugar en cuestión de minutos, coordinó la situación con profesionalidad y, al constatar la complejidad del rescate, solicitó el apoyo de los Bomberos. Gracias a su intervención conjunta, su sensibilidad ante la emergencia y su compromiso con la ciudadanía más vulnerable, se logró, pasadas las 18:30 horas, rescatar al usuario en silla de ruedas mediante una maniobra que requirió un gran esfuerzo físico, coordinación técnica y un profundo sentido del deber. Contamos con imágenes y un video del rescate, que documentan tanto la gravedad de la situación como la extraordinaria labor de estos servicios de emergencia.
Queremos dejar claro que nuestra crítica no va dirigida al conductor ni al personal técnico, quienes actuaron con responsabilidad. El problema radica en la gestión inadecuada de AVANZA, que sigue utilizando autobuses interurbanos inadecuados para este tipo de servicio. Estos vehículos tienen una altura excesiva desde la calzada hasta el primer escalón, lo que supone una barrera insalvable para muchos de nuestros usuarios, incluso para aquellos que no usan silla de ruedas pero tienen dificultades motoras, visuales o cognitivas.
Desde hace años, ALPE ha solicitado reiteradamente la sustitución de estos autobuses por vehículos urbanos adaptados: más bajos, con piso nivelado y accesibles para todas las personas. Hasta la fecha, tanto esta petición, como muchas otras, han sido ignoradas.
Este incidente no es aislado. Se repite con preocupante frecuencia, poniendo en riesgo la integridad, la autonomía y los derechos fundamentales de personas vulnerables.
Por ello, la Asociación ALPE exige a las autoridades competentes municipales y autonómicas que:
Intervengan de forma inmediata para garantizar un transporte seguro, accesible y digno.
Exijan a AVANZA la sustitución urgente de los actuales autobuses interurbanos por vehículos urbanos adaptados, conforme a la normativa de accesibilidad universal.
Establezcan protocolos de contingencia reales y obligatorios que eviten que personas con diversidad funcional queden atrapadas durante horas sin solución.
Acudimos hoy a los medios de comunicación y a los representantes públicos no por buscar confrontación, sino porque el silencio ya no es una opción. Tenemos pruebas, testimonios y una realidad que no puede seguir siendo ignorada.
Las personas con diversidad funcional merecen servicios públicos que las incluyan, no que las dejen atrás



