Los apartamentos de Torrevieja se convirtieron en uno de los grandes premios del mítico concurso de TVE y ayudaron a popularizar el nombre de la ciudad entre varias generaciones de españoles
Hubo un tiempo en el que escuchar el nombre de Torrevieja en televisión podía despertar inmediatamente la imaginación de millones de españoles.
No hacía falta hablar de sus playas, de sus salinas o de su paseo marítimo. Bastaban unas palabras: “un apartamento en Torrevieja”.
Durante años, la ciudad quedó estrechamente vinculada al mítico programa de televisión ‘Un, dos, tres… responda otra vez’, uno de los grandes fenómenos televisivos de la historia de España. Los apartamentos situados en Torrevieja se convirtieron en uno de los premios más deseados del concurso y contribuyeron a llevar el nombre de la ciudad a millones de hogares.
El concurso que cambió la televisión española
El ‘Un, dos, tres… responda otra vez’ comenzó sus emisiones en TVE el 24 de abril de 1972. El programa fue creado por Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador y rápidamente se convirtió en un fenómeno de audiencia.
A lo largo de sus diferentes etapas, el concurso combinó preguntas, pruebas, humor, actuaciones musicales, personajes y grandes premios. Presentadores como Kiko Ledgard, Mayra Gómez Kemp, Jordi Estadella o Luis Larrodera, entre otros, quedaron ligados a la historia del programa.
Pero si hubo algo que alimentó durante años la imaginación de los espectadores fueron sus premios.
Y entre ellos apareció uno que terminaría teniendo una relación muy especial con Torrevieja.
“Un apartamento en Torrevieja”
Para muchas familias españolas, el gran sueño podía estar detrás de una de las tarjetas del concurso.
Entre los premios aparecían apartamentos en Torrevieja, hasta el punto de que la ciudad terminó formando parte del imaginario colectivo asociado al programa.
RTVE recuerda que los apartamentos en primera línea de playa de Torrevieja fueron durante los años ochenta uno de los grandes premios del concurso. Según la información publicada por la cadena pública, aquellas viviendas eran bungalós de unos 50 metros cuadrados y su precio rondaba entonces los 1.250.000 pesetas.
La importancia de aquello iba mucho más allá del propio premio.
En una época en la que la televisión tenía una capacidad de influencia extraordinaria y la oferta televisiva era muy limitada, el nombre de Torrevieja entraba directamente en los hogares de todo el país.
Torrevieja, una ciudad que empezó a sonar en toda España
La relación entre el programa y la ciudad se convirtió en una auténtica herramienta de promoción indirecta.
Cada vez que aparecía la posibilidad de ganar un apartamento en Torrevieja, millones de espectadores escuchaban el nombre de la ciudad. Para muchas personas que todavía no habían visitado la costa alicantina, Torrevieja empezó a resultar familiar.
No fue el único factor que hizo crecer la ciudad ni se puede atribuir exclusivamente al programa su posterior desarrollo turístico y residencial. Sin embargo, el impacto mediático del ‘Un, dos, tres’ ayudó a convertir su nombre en una referencia reconocible para varias generaciones.
De hecho, años después, diferentes análisis han recuperado el concepto de “efecto Un, dos, tres” para explicar aquella enorme repercusión publicitaria.
El apartamento que muchos españoles soñaron con ganar
Hay algo especialmente curioso en esta historia.
Para una generación de espectadores, ganar un apartamento en Torrevieja no era simplemente ganar un premio. Significaba imaginar unas vacaciones junto al mar, una segunda residencia o incluso la posibilidad de convertirse en propietario de una vivienda en la costa.
El premio formaba parte de la fantasía televisiva del momento.
El concurso consiguió que determinadas ciudades, destinos y productos quedaran grabados en la memoria colectiva. Y Torrevieja tuvo la suerte de ocupar un lugar privilegiado en ese imaginario.
El propio archivo de RTVE conserva incluso referencias audiovisuales a los apartamentos de Torrevieja como uno de los premios del programa.
De la televisión a la memoria colectiva
El ‘Un, dos, tres’ dejó de emitirse en su formato clásico en 1994, aunque regresó posteriormente con una nueva etapa en 2004 bajo el título ‘Un, dos, tres… a leer esta vez’. En total, el programa tuvo diez etapas a lo largo de cuatro décadas y se convirtió en uno de los grandes programas de la televisión española.
Sin embargo, algunas de sus imágenes permanecieron en la memoria.
Ruperta, las azafatas, las parejas de concursantes, los presentadores, los premios… y también aquella frase que durante años hizo que el nombre de una ciudad alicantina se escuchara en los salones de millones de hogares:
un apartamento en Torrevieja.
Una historia que todavía forma parte de la identidad de Torrevieja
Hoy, décadas después, aquella relación entre Torrevieja y el ‘Un, dos, tres’ continúa formando parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Los apartamentos que aparecieron en el concurso han seguido despertando curiosidad con el paso del tiempo. En 2025, RTVE volvió a interesarse por ellos y publicó un reportaje para conocer qué había ocurrido con aquellas viviendas que durante los años ochenta fueron el sueño de tantos concursantes y espectadores.
La historia demuestra hasta qué punto la televisión podía transformar la percepción de un lugar.
Y en el caso de Torrevieja, durante una época en la que no existían redes sociales ni internet, un concurso de televisión consiguió algo que hoy perseguirían muchas campañas publicitarias: que millones de personas reconocieran inmediatamente el nombre de la ciudad.
Por eso, cuando alguien recuerda aquellos años y pregunta cómo empezó a sonar Torrevieja en toda España, hay una respuesta que inevitablemente forma parte de la historia:
“Un, dos, tres… y un apartamento en Torrevieja”.






