Torrevieja da a conocer en la Feria Internacional de Turismo una exposición de barcos de sal, piezas cuajadas en la laguna rosa y un vídeo promocional sobre un proceso artesanal singular a nivel mundial
La Escuela Municipal de Artesanía Salinera de Torrevieja participa este fin de semana en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR), donde presenta una muestra representativa de una de las tradiciones culturales más singulares del municipio. La exposición incluye barcos de sal, piezas cuajadas en la laguna rosa mediante el tradicional proceso salinero, así como un vídeo promocional que explica de forma didáctica esta práctica artesanal única en el mundo.
La presencia de la artesanía salinera en FITUR ha despertado un notable interés entre visitantes y profesionales del sector turístico que se acercan al estand de la Comunitat Valenciana, al tratarse de una manifestación cultural profundamente vinculada al paisaje, la historia y la identidad de Torrevieja. La muestra cuenta con la participación del director de la Escuela Municipal de Artesanía Salinera, Vicente Martínez Samper, responsable de la formación y conservación de esta tradición.
El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, ha destacado que “mostrar la artesanía salinera en FITUR permite dar a conocer una Torrevieja auténtica, ligada a su entorno natural y a tradiciones centenarias que hoy constituyen un elemento diferenciador de su oferta turística”.
Entre las piezas desplazadas hasta Madrid destacan las obras del maquetista y artesano torrevejense Joaquín Montero García, con reproducciones en sal de edificios emblemáticos como la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el Casino de Torrevieja, el Templete o el antiguo teatro Nuevo Cinema. Estas creaciones ponen de manifiesto que la artesanía salinera va más allá de los tradicionales barcos de sal, permitiendo recrear elementos representativos del patrimonio arquitectónico local.
La exposición se completa con urnas que muestran barcos de sal en distintas fases de elaboración, ofreciendo una visión detallada y pedagógica del proceso artesanal, apoyada por material audiovisual y fotográfico que explica el cuaje de la sal en la laguna.
Una tradición nacida en la laguna rosa de Torrevieja
La artesanía salinera es una de las expresiones culturales más singulares de Torrevieja y tiene su origen en el entorno de la laguna, que forma parte del mayor complejo salinero de Europa. En este espacio natural se desarrolla un sistema de extracción de sal en húmedo único a nivel mundial, que mantiene la laguna permanentemente inundada y permite la cristalización controlada de la sal sobre estructuras sumergidas.
De este fenómeno surge el proceso conocido como “cuaje”, mediante el cual la sal recubre de forma natural objetos y maquetas introducidos en la laguna durante los meses de verano. Esta práctica comenzó a desarrollarse en el siglo XIX por los propios trabajadores de las salinas y dio lugar a la creación de elaboradas maquetas navales que hoy se han convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
Los barcos de sal representan la estrecha relación histórica de Torrevieja con el mar, el puerto y la actividad salinera, y se han consolidado como un elemento identitario y cultural de gran valor.
La Escuela Municipal de Artesanía Salinera, un recurso cultural y turístico
Con el objetivo de preservar y difundir esta tradición, el Ayuntamiento de Torrevieja creó en 2021 la Escuela Municipal de Artesanía Salinera, integrada en el Instituto Municipal de Cultura “Joaquín Chapaprieta”. Dirigida por Vicente Martínez Samper, la escuela combina la formación artesanal con el respeto al entorno natural de la laguna.
Durante los meses de otoño e invierno, el alumnado trabaja en el taller la construcción de las maquetas, aprendiendo técnicas tradicionales de carpintería, forrado y nudos marineros. En verano, coincidiendo con las condiciones óptimas de salinidad y temperatura, se desarrolla la campaña de cuaje en la laguna, siempre bajo control técnico y con las autorizaciones correspondientes.
En el curso 2024-2025 han participado más de 40 alumnos y alumnas, reflejando el creciente interés por una tradición que se proyecta también como experiencia cultural y turística.
Este compromiso institucional se ve reforzado con la tramitación para la declaración de la artesanía salinera como Bien de Interés Cultural (BIC) y su presencia en encuentros europeos sobre patrimonio salinero. El barco de sal, convertido en obsequio institucional, actúa actualmente como embajador de Torrevieja en el exterior.
El Ayuntamiento de Torrevieja reafirma así su apuesta por la protección y promoción de la artesanía salinera como un recurso cultural, turístico y patrimonial que conecta naturaleza, historia e identidad, ofreciendo una forma única de descubrir la ciudad.



